Lo que cambia si hay testamento, lo que pasa si no hay, y por qué el RENAT es siempre el primer paso real.
El primer error es asumir. Consulta el RENAT antes de decidir qué trámite necesitas — la respuesta cambia todo.
El proceso depende de si hay testamento. Empieza por saber eso.
El RENAT (Registro Nacional de Avisos de Testamento) es el único registro que concentra todos los testamentos públicos otorgados en México. Un testamento puede haberse hecho en cualquier notaría del país, y el RENAT es donde se sabe.
No asumas que no hay testamento porque el fallecido "nunca habló de ello" o porque la familia no lo conoce. La única forma de saberlo con certeza es consultando el RENAT.
¿Ya tienes el resultado del RENAT? Elige tu ruta:
La sucesión testamentaria es más rápida y predecible que sin testamento. El notario sigue las instrucciones del testador.
El notario busca si existe testamento registrado a nombre del fallecido. Es el primer paso antes de cualquier otro.
El notario lo lee, lo protocoliza y da inicio al proceso sucesorio.
Se identifican los bienes del fallecido y las deudas que deben pagarse antes de distribuir.
Los herederos firman ante el notario la adjudicación de los bienes conforme al testamento.
Los bienes inmuebles se inscriben a nombre de los nuevos propietarios en el Registro Público.
Para el proceso detallado con testamento, incluyendo documentos necesarios y qué pasa con las deudas: Ver guía completa de herencia por fallecimiento →
Sin testamento, la ley define quién hereda. El orden es: cónyuge e hijos, luego ascendientes (padres), luego colaterales (hermanos). El proceso es más largo que con testamento.
Antes de asumir que no hay testamento, siempre hay que consultar el RENAT. Es el único registro nacional.
Sin testamento, la ley define quiénes heredan: cónyuge, hijos, ascendientes, en ese orden de preferencia.
Si todos los herederos son adultos y están de acuerdo, un notario puede tramitar la sucesión. Si hay menores o conflictos, interviene un juez.
Una vez reconocidos los herederos y liquidadas las deudas, se distribuye el patrimonio.
Estos son los malentendidos que alargan y encarecen el proceso con más frecuencia.
El RENAT (Registro Nacional de Avisos de Testamento) concentra todos los testamentos públicos abiertos del país. Un testamento hecho en Guadalajara aparece en el RENAT aunque el fallecido viviera en CDMX. La consulta se hace a través de un notario con el acta de defunción.
Las cuentas bancarias pueden bloquearse, las propiedades siguen pagando impuestos a nombre del fallecido y los conflictos entre herederos se agravan con el tiempo. Iniciar pronto simplifica el proceso.
Las deudas del fallecido se pagan con el patrimonio heredado, nunca con el patrimonio personal de los herederos. Si las deudas superan los bienes, los herederos pueden repudiar la herencia.
Para transferir inmuebles, cuentas bancarias o vehículos a nombre de los herederos, el notario es indispensable. Algunos organismos (IMSS, ISSSTE, Infonavit) tienen procedimientos propios, pero los bienes inmuebles siempre pasan por notaría.
El Registro Nacional de Avisos de Testamento.
Concentra los avisos de todos los testamentos públicos abiertos otorgados en México. La consulta se hace a través de un notario con el acta de defunción del fallecido.
Con testamento y herederos de acuerdo: entre 3 y 6 meses.
Sin testamento o con conflictos: puede superar el año.
Varía según el valor del patrimonio, el estado y la complejidad.
Como referencia orientativa, los honorarios notariales sucesorios suelen estar entre el 1% y el 3% del valor del patrimonio, más gastos de registro.
Para firmar la adjudicación sí — en la mayoría de los casos todos los herederos deben comparecer en persona o mediante poder notarial.
Los trámites previos pueden hacerse por representante.
Si no hay acuerdo entre todos los herederos, el proceso pasa a la vía judicial.
Un juez interviene para nombrar al albacea, inventariar y distribuir el patrimonio.
¿No sabes por dónde empezar?
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